Maribel Torres

Corredora a Fondo

A diferencia de la inmensa mayoría de nosotros, Maribel llegó al equipo sin conexión previa con ningún compañero, pero pronto se enganchó al espíritu de un conjunto con el que comparte valores, entusiasmo y afán de superación. Especialmente destacada en su última temporada, la del Campeonato para PHI Grupo Polideportivo, esta joven atleta popular es consciente de que corre en el camino correcto, sabiendo siempre interpretar sus momentos y circunstancias. Sólo desde el autoconocimiento se puede llegar a la excelencia personal. La progresión de Maribel aún no encuentra techo, pero el plan de nuestra compañera no contempla las prisas. Inteligente, metódica y con mucho genio, nuestra manchego-sevillana aúna tintes de simpatía andaluza con ese poso de cabezonería tan propia de nuestra tierra. Tiene bien claras sus raíces, familiares y también deportivas. A cualquier distancia, una de los nuestros.

 

Gracias por atendernos Maribel. Antes de empezar, ¿qué tal estás actualmente, y cómo llevaste el confinamiento?

En primer lugar, me gustaría mostrar mi agradecimiento al equipo y a Rafa, por querer contar conmigo para esta entrevista y para todo lo demás. Siempre que se puede, es un placer estar para el equipo.

Con todo lo que está pasando ahora, tengo la suerte de estar bien de salud, que mis familiares y amigos también lo estén y por supuesto de seguir trabajando; no está siendo fácil, pero aguantamos lo que haga falta… ¡hay que seguir!

En cuanto al confinamiento, no lo llevé del todo mal: No pude teletrabajar, pero me dio tiempo a seguir y terminar otras cosas pendientes que el ritmo de trabajo no me dejaba adelantar, como por ejemplo, mi tesis doctoral y otros temas de investigación. El entrenamiento se hizo un poco cuesta arriba pasado un tiempo, ya que vivo en un estudio de 25 m2 y me apañé con una comba, un fitball, TRX hecho a base de fulares y una banda elástica. Por suerte, moviendo los pocos muebles que hay, se puede conseguir algo de espacio, pero ha sido todo un reto. Por lo demás, el entretenimiento con mi guitarra, videollamadas y demás no fue complicado.

¿Y te sientes ya en plena forma?

El día que podíamos volver a salir a correr fue muy bonito: Volver a madrugar mucho, dejar la ropa preparada, pensar qué vas a desayunar…vuelta a los “rituales”. Me costó bastante volver a algo parecido a lo de antes, algunos dolores que se producen de haber estado en casa, haber entrenado de otra manera, el estrés y la incertidumbre de cómo iba a empezar todo de nuevo en el trabajo también hizo mucho; pero en general, todo está yendo bastante bien. Tengo que decir que, por ejemplo, me costó volver a entrenar series, sobre todo…¡parecía que se me había olvidado correr “rápido”!

No tengo prisa por estar en plena forma, y no se si lo estoy, ya que con el tiempo estamos viendo que se puede mejorar cada día un pelín más e incluso puede pasar lo contrario, esto es un continuo sube y baja. Me siento muy bien con los entrenamientos que estoy haciendo hasta ahora y, aunque no hay carreras, intento disfrutar de ello al máximo…pienso que por eso mismo todo ahora está yendo bien.

 

Es evidente que has ascendido de nivel en los últimos tiempos. ¿Qué método de entrenamiento estás siguiendo?

Cuando entré en el club, entrenaba a mi ritmo, a lo mejor salía a correr con amigos del gimnasio, pero sin un método claro; no hacía series, por ejemplo, simplemente, lo que me apetecía o lo que hacían las personas con las que coincidía.

Desde enero de 2019, un amigo, que es entrenador personal, empezó a intentar convencerme para que entrenase con ellos…y le costó medio año, no estaba yo convencida, sobre todo por el ritmo de trabajo que llevo. Fue en septiembre de 2019 cuando empecé a entrenar con 365 Training. Gracias, sobre todo a Carlos Rodríguez, que es quien lleva todo esto, he podido ver que una planificación de entrenamiento bien estructurada lo es casi todo. Hay entrenamientos que salen bien, otros no tan bien y otros pueden ser un desastre, pero de todo se aprende. Muchos de estos entrenos salen bien porque he tenido la oportunidad de entrenar con más personas del mismo grupo, sobre todo en pista de atletismo, que confieso que engancha muchísimo. Gracias al entrenador que nos ayuda en pista, Javi Cabello, y a los demás compañeros es posible mejorar, ya que nos ayudamos unos a otros dependiendo de qué toque. Aparte, el ambiente de entreno es buenísimo y hay muchas risas de por medio. En concreto, combinamos entrenos de pista entre semana (Técnica+series) y tiradas los fines de semana, dependiendo del objetivo. También, algo que recomiendo mucho, es la técnica de carrera, que aunque nos cuesta mucho y nos da pereza, ayuda a casi todo.

Me gustaría dejar de lado tanto “tecnicismo” sin ser yo una experta, porque no tengo ni idea y con ellos me dejo llevar. El método más importante es el de la constancia, el esfuerzo, el compromiso y sobre todo la confianza. La confianza en ambos entrenadores, y sobre todo en Carlos, que es amigo, es muy importante para que se produzca una consonancia en todo esto y ver la evolución que hemos tenido desde septiembre de 2019, en concreto desde la media maratón de Torralba. Las diferencias de ahora respecto al año pasado son abismales, pero ha habido bastante trabajo detrás, por parte de todos.

 

Demos un salto en el tiempo. ¿A qué momento se remonta tu primer contacto con este deporte?

Todo empezó cuando era bastante pequeña, podría tener unos 8 años cuando empecé a ir a atletismo en el club CREYCA de Ciudad Real, recuerdo que nuestra equipación era verde y blanca. Esto fue lo típico que íbamos casi todos los compañeros del colegio y allí  fuimos probando todo: correr en pista, saltar, lanzamientos, etc. Al principio, puro entretenimiento, una manera de ver a los colegas y hacer deporte; pero más tarde empezaron las competiciones: carreras mini, los cross, algunas competis en pista  y muchas más, entre las que está por supuesto, la carrera del pavo. Tengo que decir que nos costaba muchísimo madrugar para ir a competir, pero tengo muy buenos recuerdos de aquella época. Lo malo es que este club se disolvió unos años después y ya seguimos por otro camino. Estuve apuntada a natación, fútbol y baloncesto (¡en estos dos últimos un desastre por cierto!). Años después hacía poco deporte, porque estaba más metida en actividades musicales, volví a retomar lo de “salir a correr» poco antes de 2013. Empecé a correr carreras del circuito, pero las de cerca: el 10k de Ciudad Real, la Quixote Media Maratón, las solidarias, etc.

 

Y muchos años después se pone ante ti la posibilidad de unirte a nuestro equipo. ¿Cómo se produjo tu llegada a la rosa? 

Justamente, después de la Carrera del Pavo de 2016, en la que quedé 6ª local, un tal Rafa Noguera empieza a hablar conmigo por Facebook y me habla de la rosa, cómo era el equipo, de las carreras, del Circuito, que veía que yo podía aportar algo…y bueno, le dije que me lo pensaría, ya que estaba viviendo en Sevilla. Tardé poquito, si Rafa me habló después de la carrera del Pavo, nos vimos un 5 de enero por la tarde y me dio el primer regalo de Reyes… ¡mi primera camiseta rosa!

Yo estaba un poco apurada por el tema de que venir los findes iba a estar complicado, pero él me animó a aportar puntos para el equipo en el Circuito cuando pudiese y así fue. Aparecí poquito, pero ahí fui conociendo a muy buenos/as compañeros/as, a los que hoy tengo mucho cariño. Venir a las carreras y juntarnos me parece maravilloso, una de las mejores maneras de desconectar al venir a casa. Recuerdo, que la primera vez que me puse la camiseta rosa para competir fue en la media maratón de Sevilla de 2017, una de mis carreras preferidas.

Imaginamos que uno de tus momentos cumbre lo vivías en la Carrera del Pavo 2019, resultando primera local. ¿Qué sensaciones te dejaba aquel éxito?

Justamente hace un año, Rafa se ofreció a hacerme de liebre en el Pavo; hablamos antes para ver los ritmos según los entrenos que había hecho y, aunque yo iba con nervios y un poco de miedo, salió estupendamente…Él me dijo “me vas a odiar, pero sólo un rato” y verdad…tiró muchísimo de mí y mereció la pena, acabamos el sprint final con Rafa diciéndome: “¡coraje!”. Esto es a lo que me refería antes con el entrenamiento, si tiran de nosotros, vemos que a lo mejor podemos más. El crono que marcamos en la carrera fue espectacular, a una media de 4’10”, cosa que veía impensable hace unos cuantos años. Una carrera muy sufrida, con mucho frío, niebla, pero gratificante.

Cuando me dijeron que me quedé primera local, fue genial. Subir al podio de una carrera que llevas corriendo desde bien pequeña es muy emocionante y sobre todo vivirlo con mi padre que es el que me trae desde siempre a esta prueba. Hay que decir que él era quien tiraba de mi hermano y de mí para levantarnos e ir a la carrera, y estos últimos años somos nosotros los que le decimos…¿pero no vienes? y al final, ahí lo tenemos siempre, con su cámara.

 

Vayamos a la faceta personal y laboral. Resides lejos de casa, en Sevilla, ¿a qué te dedicas?

Vivo en Sevilla desde 2013, también he vivido en Málaga, pero tuve que volver…no soy de estar quieta mucho tiempo en el mismo sitio, ¡quien sabe cuál será el próximo!. Soy historiadora del arte y me dedico a la cultura, en concreto, a la mediación cultural y a la educación en museos. Mi trabajo consiste en establecer un diálogo entre cualquier obra de arte y cualquier tipo de público que se ponga delante. Estoy en un centro cultural importante de Sevilla, donde ya llevo trabajando 4 años.

También estoy terminando mi tesis doctoral y metida en otros temas de investigación, estoy especializada en iconografía musical, es decir, estudio cualquier elemento musical que haya en una obra de arte, en concreto, mi tesis es de pintura. ¡Estas frikadas existen! También me oriento hacia lo musical porque desde los 6 años soy guitarrista (primero vino la guitarra y luego correr) e incluso he sido profesora de guitarra hasta que me fui a Sevilla.

Me siento muy afortunada de poder dedicarme en cuerpo y alma a lo que he estudiado y más por supuesto con la situación actual. Está siendo bastante complicado con los protocolos, medidas nuevas, más restricciones cada dos semanas,…pero seguimos ahí. Aunque la situación laboral es bastante precaria en nuestro sector, disfruto muchísimo de lo que hago: Cuando una se pone delante de una obra original del Prado, del British o como ahora, de los estudios Pixar, y se lo cuentas a niños, grandes y a quien venga… se va todo lo malo. ¡Viva el Arte!

 

El apoyo de la familia es fundamental, se nota que cuentas con ellos. En el deporte igualmente.

Mi familia es el pilar más importante de mi vida y aunque ahora estamos repartidos (Ciudad Real, Madrid, Sevilla), valoramos muchísimo el simple hecho de juntarnos un día o un día y medio, que es lo que suelen durar las visitas que hacemos mi hermano y yo.

Tenemos la suerte que desde pequeños nos han inculcado buenos valores, y entre ellos está el deporte. Aparte de las competiciones, de atletismo o de baloncesto, nuestros domingos por la tarde han sido siempre de salir con la bici, de ir a hacer rutas por ahí o incluso en las vacaciones, irnos de senderismo. Mi padre, por ejemplo, ha jugado desde más joven a fútbol sala, siempre ha salido mucho con la bici e incluso sale a correr. Mi madre, también corre y a la vista de todos está que hace sus carreras, llevando encima todo lo que su trabajo le permite y es la que más disfruta corriendo. Nos acompañan a todas las pruebas posibles, si pueden corren y si no, también tenemos fotógrafo particular. Siempre nos apoyan, en lo deportivo, en lo laboral, en lo personal…en la vida en general y no puedo pedir más.

 

¿Te resulta muy difícil encajar tu vida laboral, personal y los entrenamientos?

¡Encaje de bolillos! La verdad es que el ritmo de trabajo es muy caótico, tengo cuadrantes semanales que incluso pueden cambiar a diario, por lo que encajar vida personal, venir a casa y entrenar es bastante complicado en algunas ocasiones; sobre todo cuando tenemos temporada alta. Por suerte, las personas más cercanas son del mismo sector, por lo que todos tenemos horarios algo disparatados; pero muchas veces, en lo personal supone complicaciones: No es lo mismo librar un sábado que un martes; pero está demostrado que quien te quiere y te aprecia, lo entiende.  Para venir a casa, si vengo más entre semana como está pasando desde después del confinamiento, ellos los entienden perfectamente. Al no haber apenas grupos escolares y demás, el trabajo se condensa en findes y festivos. Trabajar en cultura, significa trabajar estos días  y aunque una los pida, muchas veces no es posible hacer cambios para las carreras. Para entrenar, intento cuadrar para coincidir con el grupo, pero muchas veces tampoco es posible. Si no puedo entrenar con ellos porque entre temprano o salga tarde, me las apaño a mediodía, excepto cuando empieza el calor.

Eres una de las compañeros que vives el equipo desde cierta distancia, pero representándonos en cuanto tienes oportunidad y ayudando en lo posible en las carreras del Circuito de Ciudad Real. En 2019 creció aún más tu índice de participación. Merecieron la pena los esfuerzos por estar. Aprovecho para agradecértelo. ¿Te sientes apreciada? 

A pesar de lo que he dicho antes, cuando puedo, me encanta venir y más cuando sabes que deportivamente la cosa va bien. Eso que pongo en las redes siempre de “equipo y  familia” con la foto previa de la carrera, es un reflejo claro de lo que me hace sentir el equipo cuando vengo; si no, no haría tanto esfuerzo por ello. Como por eso, siempre me apunto a las carreras de las últimas, venir y ver las caras de todos/as al saludarnos…es genial. El momento previo a la carrera es uno de los mejores. Hay muchas “quejas” previas, “llantos”, abrazos (cuando los podíamos dar), risas, pero sobre todo hay alegría, mucha alegría. Obviamente, también hay que destacar el momento postcarrera, la cerveza, el jamón, comentar marcas, etc. Esto me hace sentirme muy apreciada y cercana, ya que estando “lejos” no es fácil estar siempre conectada, como por ejemplo últimamente, que no he participado en los retos.

 

¿Fue muy especial resultar Campeones del Circuito?

Para mí fue un momentazo, porque la carrera de Daimiel resultó mi mejor 10k, y porque la entrada a meta de todos juntos lo hizo más especial todavía. Ese día fue un conjunto de todo: estaban mis padres, estábamos la mayoría de compañeros/as corriendo y encima luego tuvimos la comida juntos/as. Celebrar la victoria del club así, hizo de ese día uno de los mejores. Por supuesto, ver el esfuerzo de todos/as durante todo el año con este resultado fue lo más gratificante y ver que eso de “cada paso cuenta” es verdad verdadera.

Y tu aportación ha sido decisiva, situándote entre las mejores seniors femeninas del torneo, pisando incluso varios cajones. ¿Cómo valoras tu temporada? 

Una temporada inesperada e intensa. Inesperada por la evolución que he tenido, porque ni yo misma me creía los ritmos a los que estaba llegando, sin liebres en carrera (excepto en el Pavo) y sobre todo el aprender a gestionar los ritmos, cosa que hacía fatal y que muchas veces sigue siendo uno de mis fallos. En segundo lugar, intensa, por todo lo que ha supuesto estar en el top 10 de las seniors: cambios de turnos de trabajo, muchos viajes y por tanto más esfuerzo económico; y sobre todo intentar encajar horarios para entrenar acompañada con el fin de hacerlo bien. Recuerdo que dije que a partir de septiembre, la exposición del faraón me iba a tener ocupadísima, pero ahora mismo, haciendo balance, no sé cómo me las pude apañar para venir más veces que antes; eso ha sido muy satisfactorio. Si todo volviese a la normalidad, no me importaría hacer esos esfuerzos de nuevo por el equipo, aunque va a estar aín más complicado…¡Ojalá pronto!

 

¿Qué rasgos destacarías en el equipo? ¿Cuáles crees que han sido las claves de un éxito tan rotundo por parte de PHI Grupo Polideportivo en este exigente torneo?

Pienso que tenemos un equipo muy humano, muy dedicado a su afición. Somos muchos y creo que la mayoría nos conocemos y, aun estando lejos, aunque sea por whatsapp, siempre se está pendiente de carreras, retos, entrenamientos y demás. El hacer más piña en el antes y después de las carreras, en las quedadas (a las que me encantaría poder ir)…es reflejo de la confianza que hay entre todos/as. Obviamente, esto no sería posible sin el capi, siempre haciendo de nexo de unión; un trabajazo que no está pagado y que a todos nos gusta: recuento de puntos, las crónicas, fichajes, la pedazo de felicitación en los cumpleaños, el estar pendiente si vienes a una carrera, etc. Todo esto es motivación extra para el equipo. Por tanto, destaco la dedicación, el compromiso y la confianza, que es lo que Rafa nos da y lo que nosotros/as complementamos, cada cual con sus valores.

¡En este equipo hay mucho nivel!

Como mujer corredora, joven aún, ¿crees que has podido vivir el deporte desde unas posibilidades mayores que las que han tenido mujeres de una generación anterior, o apenas unos años más que tú?

Desde pequeña, siempre he tenido las mismas oportunidades para practicar cualquier deporte. Es cierto que aún cuando iba al colegio, existían más equipos mixtos por haber pocas chicas, por ejemplo, en baloncesto; pero estoy segurísima que mi generación ha tenido mucha suerte en este tema, podíamos estar donde quisiéramos; cosa que hace relativamente pocos años, era impensable, pero todavía se ven ciertas cosas que hay que cambiar, queda mucho trabajo por delante.

¿Sientes que realmente estamos alcanzando la igualdad en nuestro deporte, mental y en valoración?

Actualmente, hemos avanzado bastante, hay mucha más participación femenina en las carreras, de casi todas las edades; pero es cierto que en este deporte aún se necesitan cambios, sobre todo por parte de las federaciones, ayuntamientos, gobierno, etc. Pero para ello la sociedad debería valorar más este deporte, mirar más allá de lo “típico” y pensar también en la diversidad deportiva. Pienso que poco a poco llegaremos a cosas mejores, entre todos/as.

 

Has disputado carreras de diversas distancias, incluso haciendo tus pinitos en el cross. ¿En qué tipo de pruebas te sientes más segura? 

Esta es una pregunta que me han hecho muchas veces y cada vez, sobre todo con la última temporada, contesto de manera diferente. Diría que la distancia me gusta más o menos depende del momento en el que me encuentre. El cross lo llevo haciendo desde pequeña, es muy divertido, es una prueba para coger mucha fuerza y también correr rápido; no es larga distancia, pero para mí lo tiene casi todo. Creo que el que más veces he corrido es el del chorizo de Puertollano, y aunque es duro, espero volver algún día. En cuanto a las carreras cortas, me gustan también por la intensidad, pero son más disfrutonas un 10k o una media maratón. Ahora mismo, no me decantaría por ninguna, aunque volvería sin lugar a dudas a los circuitos de cross.

¿Crees que estás viviendo tu madurez como corredora? ¿Esperas mucho más de ti? ¿Cuáles son tus objetivos a medio plazo? 

Como he dicho antes, no tengo ni idea y me queda muchísimo por aprender. No creo que esté en mi madurez como corredora, creo que aún queda mucho por delante, porque hemos visto que la evolución no ha hecho más que empezar. Seguiré entrenando y compitiendo así hasta que me deje de gustar, o hasta que mis piernas lo permitan. Me basta con seguir mejorando poco a poco, como hemos estado haciendo hasta ahora; ya que hemos visto que aunque sea lenta, la evolución es efectiva. Esto hace aprender muchas más cosas de una misma, no solo a nivel físico, sino también a nivel emocional y me falta mucha madurez y experiencia en este deporte.

 

¿Cuáles dirías que son tus puntos fuertes como deportista? 

Diría que soy metódica y constante en general y eso en el deporte ayuda bastante. También el compromiso, tanto con el equipo y con los entrenamientos.

¿Qué aspectos deberías pulir?

La cabeza me juega muy malas pasadas. Si un día, ya sea de carrera o de entreno estoy nerviosa, estresada, o preocupada por algo, no funciono bien; es decir, no soy capaz de canalizar todo eso para intentar soltarlo en el entrenamiento o en la carrera.

 

¿Cuál es el momento más dulce que recuerdas con la rosa?

Sin duda, el 10k de Daimiel de 2019. Quedar primeros en el Circuito, hacer marca personal y ver a compañeros/as que no vi en otras carreras, tener a mis padres y algunos amigos allí… fue muy especial.

¿Y el día más difícil en carrera? 

Momentos difíciles ha habido muchos, pero por ejemplo podría decir el de una media maratón de Almagro (no recuerdo el año) en la que pensaba que no iba a llegar a meta, por el calor, por mi mala gestión, por no hidratarme bien, por ir más cansada de lo habitual,… un momento amargo pero del que se aprende muchísimo.

 

Se aprecia que te apasiona el atletismo, ¿tienes algún ídolo especial en este u otro deporte?

Soy bastante fan de atletas de fondo, me parece un esfuerzo enorme la preparación que realizan y a la vez, cómo concilian todo ello con su vida personal. Podría destacar: Carles Castillejo, Alicia Pérez, Marta Galimany o Javi Guerra. En cuanto a competiciones en pista, que también las sigo, destacaría mucho la trayectoria de Irene Sánchez-Escribano, Isabel Macías, y podría eternizarme y decir más. Sigo este deporte bastante y me encanta ver campeonatos, ¡muchas veces repetidos!

Más allá de esta afición, ¿qué intereses ocupan tu tiempo libre?

Mayormente, el pasar tiempo con amigos/as y personas cercanas, sobre todo para desconectar, viajar (cuando nos dejen); pero tengo que decir que mi mayor vía de escape en casa es mi guitarra. En Sevilla solo tengo una, pero en Ciudad Real tengo otras dos y un teclado, por lo que nunca puedo aburrirme ni en un sitio ni en otro. Por supuesto paso mucho tiempo leyendo temas relacionados con el arte por la investigación, estoy muy pendiente de exposiciones nuevas, del mercado del arte y demás temas culturales. Por último, podría decir que lo de “escuchar música y no hacer nada” es otra de mis aficiones últimamente, para no pensar.

 

¿Qué le pides al futuro del equipo?

Pediría que no se pierda el buen ambiente, que no se pierda el compañerismo y que nos sigamos animando y ayudando unos a otros. Que, cuando todo vuelva a parecerse a algo normal, lo retomemos con la misma ilusión, entusiasmo y ganas. También, que siga habiendo quedadas, cerveza, jamón y muchas risas, porque es lo que más hace falta con todo lo que está pasando; y por último, que sigamos tan a tope como hasta ahora porque cuando volvamos a la carga estoy segura de que volveremos a ser campeones.

Muchísimas gracias por contar conmigo para tantas cosas desde la distancia, me siento muy agradecida y sobre todo afortunada de estar en este equipo de grandes personas.

Muchas gracias a ti, un placer.

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